ESCRITO POR IZELA LEIVA – UNA SONRISA DEL CORAZON (HONDURAS)
FB: Izela LeivaLopez / IG: izelaleiva

Estamos celebrando el mes del Amor! En esta temporada es cuando usualmente demostramos el cariño o el afecto por las demás personas a nuestro alrededor. Sin embargo, debemos demostrar el amor por nuestro prójimo día con día, sin excepciones. Si hay algo que he aprendido a lo largo del camino en Cristo, es que debemos amar a los demás, aunque algunas personas pueda que no nos amen. Y esto lo entendemos porque Dios nos amó primero. La palabra de Dios dice en 1 Corintios 13:13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el AMOR, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
Ahora bien, quiero ampliar sobre la base de este versículo bíblico. Habla de tres valores que Jesús nos enseñó, pero que muchas veces no consideramos para aplicarlos en nuestra vida. La fe, que debe ser ejercitada cada momento a través de la palabra, la oración, el ayuno y esa conexión intensa con Dios. La esperanza, que no defrauda cuando la depositamos en Dios, aprendemos a esperar pacientemente en El. Y el amor, que debe ser esa columna que nos sostiene en medio de cualquier adversidad. Dios ha derramado de su amor sobre nuestras vidas, desde el primer momento que entrego a su único hijo a morir en la cruz del calvario por todos los seres humanos, y ese fue el MAYOR ACTO DE AMOR que hemos vivido en toda la historia de la humanidad.
¿Viene una interrogante a mi corazón: Si Dios, entregóa su único hijo, tú eres capaz de entregar todo aquello que te aleja de El para encontrar la vida eterna y vivir un camino lleno de amor, fe y esperanza? ¿Estás dispuesto a sacrificar la carne y el alma para ser sometidas a tu espíritu y conectado con el Espíritu Santo? Porque la palabra del Señor nos ensena que somos seres tripartitos (espíritu, alma y cuerpo). Cito el siguiente versículo: “1 Tesalonicenses 5:23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” Yo te animo para que fortalezcas el amor de Dios en tu corazón para que puedas tener una vida plena, que demuestres lo que tienes dentro, en todo momento. Amar sin medidas, sin condiciones, sin excepciones, y sin prejuicios, será la mayor demostración de amor hacia tu prójimo; porque nuestro mayor ejemplo de amor es DIOS y su hijo amado JESÚS.