Philadelphia, USA

Por Sandra B. Prieto
 Fundadora y CEO de SIGUE Network · @sigueconsandraprieto · @siguenetwork

En América Latina, 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 5 niños ha sufrido abuso sexual, y más del 85% de los agresores forma parte del círculo más cercano de confianza de la víctima. Peor aún, solo uno de cada diez niños y niñas denuncia durante su infancia, el abuso del que fueron víctimas, dejando heridas profundas en lo físico, emocional y espiritual.

Para responder a esta urgencia, nos sentamos con Glenys Otero, fundadora de Misión Vallado, abogada especialista en derechos humanos y derecho internacional humanitario, pastora cristiana y madre de un niño de 12 años, para descubrir cómo convertirnos en un verdadero vallado de protección alrededor de la niñez.

  1. Glenys, tú viviste un intento de agresión en tu infancia y, años después, acompañaste el caso de una niña de 8 años víctima de abuso. ¿Cómo esos hechos dieron origen a Misión Vallado?

Glenys Otero: Ese intento que sufrí a los 11 años y el caso de aquella niña en Santander, Colombia, mientras servía en el gobierno local, despertaron en mí un llamado divino. Sentí que no bastaba con acompañar el dolor; debía crear un movimiento que enseñara a las familias y comunidades a prevenir y detectar el abuso antes de que ocurriera. Así nació Misión Vallado en 2004, un movimiento donde protegemos a niños y niñas educando y movilizando a padres, cuidadores y actores sociales para la prevención, detección temprana y atención integral para su desarrollo seguro.

  1. Para materializar ese llamado, ¿cuáles son las líneas de acción de Misión Vallado?

Glenys Otero: Hoy trabajamos sobre cuatro ejes fundamentales:

  1. Formación Vallado, con talleres y conferencias que sensibilizan a padres, maestros y líderes comunitarios.
  2. Escuadrón Vallado, una red de alianzas con gobiernos, iglesias, empresas y ONG que refuerzan nuestro alcance.
  3. Vallado Party, fiestas infantiles donde la diversión se mezcla con mensajes de autocuidado.
  4. Diversión Vallado, materiales lúdicos —cuentos, juegos de mesa, cómics y recursos digitales— que hacen memorable el aprendizaje de la prevención.
  5. Acabas de lanzar el cuento ilustrado El regalo del rey. ¿Cómo encaja este libro en la estrategia de prevención de Misión Vallado?

Glenys Otero: El regalo del rey no es un cuento más: es una herramienta educativa que guía a los niños en su proceso de reconocimiento y autoprotección. A través de la historia de su protagonista, los pequeños aprenden a escuchar su voz interior, a identificar y recurrir a adultos de confianza con los que puedan hablar, y a decir “¡NO!” cuando alguien intenta lastimarlos. Con un lenguaje cercano y lleno de valores como la valentía y la confianza, este libro refuerza nuestra misión de construir un cerco de protección alrededor de cada infancia.

El regalo del rey, aunque concebido para los más pequeños, incluye un instructivo diseñado para padres, cuidadores y maestros. Gracias a este material, los adultos no solo acompañan la lectura, sino que también guían conversaciones sobre los conceptos esenciales de la prevención del abuso.

Desde su lanzamiento, El regalo del rey ha encendido una chispa de solidaridad en Colombia. Inspirados por el poder de su mensaje, padres de familia, maestros, líderes comunitarios y donantes altruistas han adquirido ejemplares no sólo para sus propios hogares, sino para llevarlos a los lugares donde más se necesitan: zonas rurales y barrios populares, donde los niños viven en condiciones de alta vulnerabilidad.

  1. Sé que su misión es integral ¿Cuáles han sido los resultados más significativos de Misión Vallado hasta ahora?

Glenys Otero: Hasta la fecha hemos capacitado a más de 5.000 adultos y alcanzado a más de 2.000 niños. Pero el verdadero logro está en los testimonios:

Cada historia convierte el silencio en valentía.

  1. Trabajar en prevención enfrenta tabúes y resistencias culturales. ¿Cómo han sorteado estos obstáculos?

Glenys Otero: La clave ha sido la sensibilidad y el respeto. Adaptamos el lenguaje y las dinámicas a cada comunidad, construimos confianza con escucha activa y combinamos un enfoque lúdico para niños con un discurso serio y empático para adultos. Así transformamos el rechazo inicial en colaboración genuina.

P. Como mujer visionaria que eres ¿Qué  visualizas para Misión Vallado en los próximos años?

Glenys Otero: Hasta hoy hemos centrado nuestros esfuerzos en la prevención —formando comunidades y multiplicadores en Santander—, pero nuestro llamado nos impulsa a más:

  1. Expansión territorial: Llevar los talleres, fiestas educativas y materiales de Diversión Vallado a otras regiones de Colombia, especialmente a zonas rurales y urbano-marginales que aún no han recibido nuestra formación.
  2. Atención integral a víctimas: Consolidar la infraestructura y los recursos económicos para ofrecer a quienes ya han sufrido abuso un acompañamiento legal, psicológico y espiritual, de modo que puedan denunciar con seguridad y sanar sus heridas.
  3. Redes de apoyo profesional: Estructurar convenios con bufetes de abogados pro bono, psicólogos especializados y ministerios de consejería para garantizar una ruta de ayuda completa.
  4. Nuevos recursos formativos: Desarrollar segundas ediciones de El regalo del rey y materiales digitales interactivos, orientados no sólo a prevenir, sino también a acompañar procesos de recuperación y resiliencia.

Con estas apuestas, Misión Vallado pasará de ser un proyecto local de prevención a un movimiento nacional de protección y sanación de la infancia.

  1. La audiencia de GPL magazine te está leyendo y mi pregunta es: ¿cómo podemos ser un cerco de protección activo desde dónde estamos?

Glenys Otero: Todos tenemos un papel y hoy quiero lanzarles el desafío de unirse a hacer vallado en favor de la niñez, de diversas formas:

  1. No me puedo ir sin preguntarte: ¿Qué ha significado para Misión Vallado, ser miembros de SIGUE Network?

Glenys Otero: SIGUE Network ha creído en nuestra labor y nos ha apoyado para crecer integralmente. Nos ha enseñado que las organizaciones de fe estamos llamadas a establecer la justicia de Dios para los más vulnerables y para hacerlo tenemos que ser estratégicos y crecer de manera sostenible para expandir nuestro impacto. Visita SIGUE Network en www.siguenetwork.org

P. Por último ¿Qué mensaje final les gustaría compartir con la audiencia de GPL Magazine sobre la prevención del abuso infantil?

Glenys Otero: Un niño o una niña puede tener seguridad alimentaria, un techo, acceso a la educación y el amor de sus padres, pero si sufre abuso sexual nunca podrá experimentar una infancia plena y feliz. Por eso, hoy más que nunca, los invito a ser parte de este vallado de protección: cada uno de nosotros representa una valla que defiende su inocencia y esperanza. Cuando padres, maestros, líderes comunitarios y medios nos unimos, levantamos un escudo impenetrable que vela por el desarrollo integral de nuestros hijos. No esperemos a que otro llore en silencio; actuemos juntos ahora para que cada voz pequeña encuentre su fuerza y cada vida sea resguardada con valor, compasión y fe.

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