Por Edna Benavides – CEO y Fundadora GPL Magazine

Querida comunidad GPL,
Abril nos encuentra reafirmando una verdad que nos impulsa cada día: la fe no es solo consuelo, es motor y estrategia. Cuando decimos “Fe que emprende” hablamos de hombres y mujeres que levantan empresas con manos y visión, pero también con un corazón que escucha a Dios. Emprender con fe significa convertir la pasión en propósito; medir el éxito no solo por cifras, sino por impacto eterno y presente.
Un empresario guiado por Cristo no persigue únicamente crecimiento personal o ganancias, sino servir: ofrecer productos y servicios que edifiquen, generen dignidad y transformen realidades. En este número celebramos historias de emprendimiento donde la oración se combina con la planificación, la ética con la innovación y la perseverancia con la humildad. Aquí encontrarás ejemplos de líderes que usan su negocio como extensión del Reino: empleos que dignifican, prácticas justas que reconstruyen confianza y modelos sostenibles que cuidan la creación.
El civismo es parte esencial de ese llamado. Negocios con valores son negocios que sirven a la comunidad: pagan salarios dignos, practican transparencia, reinvierten en su entorno y defienden la justicia. Ser empresario cristiano implica responsabilidad pública, no solo recibir, sino también devolver a la sociedad: formación, empleo, apoyo a iniciativas locales y compromiso con el bien común.
Mi invitación para este mes es doble: ora porque tu obra sea dirigida por Dios, y actúa para que cada decisión empresarial refleje su carácter. Que nuestras empresas sean faros de integridad, innovación y amor al prójimo. Cuando unimos fe y emprendimiento con civismo, construimos no solo negocios prósperos, sino comunidades saludables y un legado que perdura.
Con gratitud, FE y esperanza,
Edna Benavides
Fundador, GPL Magazine